Historia

El instituto de las Hijas de María Auxiliadora (FMA) fue fundado por San Juan Bosco y Santa María Mazzarello el 5 de agosto de 1872 en Mornese, Italia. Presente en México desde 1894.

El 12 de enero de 1906, Sor María Baudino y Sor Josefina García, llegaron a Monterrey con la tarea de continuar la obra educativa que empezó en Italia San Juan Bosco, para que nuestra ciudad tuviera la oportunidad de crecer formando “Buenos cristianos y honestos ciudadanos”. Fue así como empezó todo, en una pequeña casita ubicada en la calle de 5 de mayo y Juárez donde se empezaron a reunir niñas y Sores para cantar y jugar, pero sobre todo para aprender a amar a Jesús y a María Auxiliadora.La presencia de los salesianos en México lo debemos a laicos comprometidos que pidieron a Don Rúa (segundo sucesor de Don Bosco), poder abrir una casa en nuestro país.

En 1941 se incorporó al Colegio la sección de primaria a la Secretaría de Educación y ahí tomó el nombre de “Colegio Excélsior” como hasta hoy. Y la historia dice que han pasado muchas cosas desde entonces, por ejemplo:

  • En 1946 se abrió la sección de secundaria.
  • En 1970 abre sus puertas el Centro Juvenil Excélsior para jóvenes y adultos de escasos recursos.
  • En 2009 reinicia con el nivel Bachillerato incorporado a la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Y así, nuestro Colegio ha seguido creciendo, con cada uno de nosotros.

Actualmente, el Colegio Excélsior, A. C.  sigue ofreciendo la Educación Evangelizadora Integral, de calidez y excelencia a la niñez, adolescencia y juventud, “Formando Buenos Cristianos y Honestos Ciudadanos” en los niveles de Preescolar, Primaria, Secundaria y Preparatoria.

MISIÓN

En las Comunidades Educativas de las Hijas de María Auxiliadora, formamos “buenos cristianos y honestos ciudadanos” con el estilo educativo de San Juan Bosco Y Santa María Mazzarello, para construir una sociedad más justa y humana.

VISIÓN

Ser una red de Comunidades Educativas Salesianas que promueven la educación de calidad que forma a niños y jóvenes éticamente responsables, capaces de establecer relaciones interpersonales positivas y comprometidos en la construcción de la cultura de la vida y de la paz.

NUESTROS FUNDADORES

SAN JUAN BOSCO

Nació en el 16 de agosto de 1815 en pequeño caserío llamado I Becchi, a pocos kilómetros de Turín, Italia. La Providencia lo prepara con la experiencia, a tierna edad, de la orfandad del padre. Logra estudiar con mucho sacrificio y duro trabajo, es ordenado sacerdote. Funda la Congregación Salesiana en 1859.
A los 72 años, el 31 de enero de 1888, Don Bosco murió, exhausto por el trabajo. Pio IX que lo había conocido lo beatificó en 1929 y lo canonizó el 1° de abril de 1934.
En el centenario de su muerte, el Papa Juan Pablo II lo declaró “Padre y Maestro de la Juventud”.

SANTA MARIA MAZZARELLO

Cofundadora, junto a Don Bosco.
Nace el 9 de mayo de1837 en Mornese (Italia). Desde muy joven se siente impulsada a trabajar por las niñas y jóvenes de su pueblo, inicia un taller de costura para dedicarse a las niñas. En  1864 se encuentra con Don Bosco y el 5 de agosto de 1872 nace el Instituto de las Hijas de María Auxiliadora. Muere el 14 de mayo de1881 en Nizza Monferrato.  Beatificada el 20 de noviembre de 1938; Canonizada el 24 de junio de 1951.

VALORES

Es la cualidad humana de ser, hacer y comunicar con sinceridad, lealtad y transparencia en base a los principios y valores universales.

Es un valor que permite que el hombre pueda reconocer, aceptar, apreciar y valorar las cualidades de sí mismo, del prójimo y sus derechos.  Es decir, el respeto es el reconocimiento del valor propio del ser humano   creado a imagen y semejanza de Dios.

La paz es la aspiración más grande de toda la humanidad. Es un don y una tarea que nos compromete a respetar el orden establecido por Dios, a vivir en armonía valorando a cada persona, cultivando el diálogo, el perdón, la reconciliación y la gestión positiva de los conflictos.

Es el respeto de las leyes y los valores cívicos. Es participar activa y corresponsablemente en la búsqueda del Bien Común, valorando las diferencias, consciente de los Derechos Humanos de todos.

Es expresión de la esperanza, signo de un corazón que ama a Dios y se siente amado por Él. Es una característica del ambiente salesiano que lleva a educar desde lo positivo y a vivir el cotidiano con sentido de fiesta. Es el rostro de nuestra Santidad.

Nace del reconocimiento del bien recibido, y abre al deseo de corresponder, creando así un ambiente de bondad, favoreciendo el amor recíproco, el sentido de pertenencia, la corresponsabilidad y la alegría de vivir juntos.

Es una cualidad de la naturaleza humana, junto con el pensamiento, el amor y la creatividad.

Es la capacidad de autodeterminación sin dejarse condicionar por nada ni por nadie, eligiendo el bien con responsabilidad, siendo conscientes que la libertad propia respeta la libertad del otro.

Es realizar con creatividad las actividades que se nos confían a tiempo y lugar con amor y alegría y ser capaces de asumir las consecuencias de los propios actos y decisiones

Es expresión de un auténtico amor por el otro basado en el respeto de la dignidad de toda persona. Es actitud de servicio, de compromiso y colaboración ante las necesidades de los demás, especialmente los más vulnerables. La vivimos salesianamente favoreciendo el crecimiento recíproco.

Todos estos valores encuentran su genuina expresión en el Espíritu de Familia, fuerza creadora del corazón de Don Bosco. Es un ambiente rico de valores que promueve el crecimiento y maduración de todos.  Se caracteriza por la apertura, aceptación, amistad, cercanía, confianza y corresponsabilidad. Es el estilo salesiano de vivir las relaciones interpersonales.

Modelo Educativo Salesiano

Sistema Preventivo:
Basado plenamente en la razón, en la religión y en el amor.

La misión y el proyecto de vida salesiano se expresa en una praxis que se concreta en el Sistema Preventivo, en él se sintetiza la aportación original de la acción educativo-pastoral entre los jóvenes; y nosotros, en continuidad con las instituciones educativas de Don Bosco, reconocemos que “este sistema se basa plenamente en la razón, en la religión y en el amor”.

Llevado a la práctica debe traducirse en varias cualidades pedagógicas, que se plasman en una actitud: la caridad pastoral.

La caridad pastoral salesiana, encuentra en el concepto caridad pedagógica una expresión más precisa y que la define mejor.  Genera un ambiente que demuestra pasión educativa, educando.  Busca el crecimiento espiritual de los jóvenes, su salvación, su bien integral. En esta dinámica y propuesta educativa, se trata de hacer de los jóvenes protagonistas de su presente y futuro.

El Sistema Preventivo compromete al educador y a la comunidad de la que forma parte.  El compromiso del educador salesiano es, al mismo tiempo, pedagógico y espiritual, polos en esencia indivisibles pues separarlos es romper con la misión misma.